En un contexto donde la relojería dialoga cada vez más con la cultura, el diseño y la tecnología, CASIO presenta una serie de propuestas que exploran distintas formas de entender el tiempo. Más allá de su función de medición, estas iniciativas se articulan como narrativas donde la ingeniería, el movimiento, la expresión visual y la experiencia humana convergen.

Desde la relojería técnica, la línea MT‑G continúa profundizando en la idea de la estructura como lenguaje estético. El modelo MTG‑B4000D expone su arquitectura mediante una combinación de acero, fibra de carbono y procesos de desarrollo asistidos por inteligencia artificial. En esta propuesta, la resistencia se convierte en un elemento visible a través de capas, contrastes y patrones que remiten al diseño industrial contemporáneo, planteando una lectura en la que la ingeniería también se aprecia desde lo visual.

La relación entre tiempo e historia se manifiesta en la colaboración EDIFICE × Honda, materializada en el ECB‑2300HR. Esta pieza retoma la primera victoria de Honda en la Fórmula 1, obtenida en 1965 durante el Gran Premio de México con el monoplaza RA272, y traduce ese momento clave del automovilismo en un objeto que conecta memoria, precisión y velocidad, recordando el papel determinante del tiempo en los grandes hitos deportivos.

El vínculo entre tiempo y territorio se expresa en la colaboración G‑SHOCK × Team Land Cruiser Toyota Auto Body, representada por el MUDMASTER GWG‑B1000TLC‑1A. Inspirado en la experiencia del Rally Dakar, este modelo remite a entornos extremos donde la orientación, la lectura del paisaje y la resistencia prolongada marcan el ritmo del avance. En este contexto, el reloj se concibe como una herramienta que acompaña el movimiento constante entre el cuerpo, la máquina y el entorno.

A estas narrativas se suma TIME MATTERS, una experiencia inmersiva realizada en Las Estacas, Morelos, que trasladó la reflexión sobre el tiempo al terreno de la vivencia física. Durante la jornada, los participantes portaron la serie ICONIC RED —una reinterpretación monocromática de modelos clásicos de G‑SHOCK— y el BABY‑G BGD‑10KH, los cuales se convirtieron en el eje central de las actividades. A través de pruebas de resistencia, velocidad y trabajo en equipo, los relojes fueron sumergidos en el río y expuestos a impactos y movimiento constante, funcionando como herramientas reales dentro de la experiencia y evidenciando su desempeño en condiciones exigentes, comprobando así la resistencia característica de G‑SHOCK.

En un registro distinto, pero igualmente relevante, la colaboración con el artista contemporáneo Joshua Vides transforma el icónico DW‑5600 en una pieza que juega con la percepción visual. Su estética inspirada en el lenguaje del cómic convierte al reloj en una ilusión que parece dibujada a mano, difuminando los límites entre ilustración y objeto funcional, y demostrando cómo un diseño clásico puede convertirse en soporte creativo sin perder su identidad ni su fortaleza.

En conjunto, estas propuestas delinean una visión amplia del tiempo: como estructura visible, como memoria histórica, como recorrido físico, como experiencia compartida y como expresión cultural. De esta manera, CASIO construye un panorama en el que la relojería trasciende el discurso puramente técnico para dialogar con disciplinas como el arte, el automovilismo, la exploración del territorio y la vivencia personal, conectando con una audiencia que concibe el tiempo no solo como una medida, sino como algo que se vive, se desafía y se recuerda.

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